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Guarrazar-Sorbaces: el Yacimiento. Inauguración de la nueva sala

    Desde hace varios años, en Guadamur podemos visitar el "Centro de Interpretación del Tesoro de Guarrazar", donde se cuenta la historia de su descubrimiento, y,  junto a una reproducción de las Coronas Votivas, se introduce al visitante en el contexto del mundo visigodo. 

     El pequeño museo, aunque no se encuentra muy actualizado, es una buena presentación y/o complemento para la visita al yacimiento, que se encuentra a apenas unos kilómetros de este lugar, y cuya visita guiada, realiza el propio director de la excavación, Juan Manuel Rojas Rodríguez-Malo (Para visitar, información en Yacimiento Arqueológico de Guarrazar)

    Ubicado en las antiguas escuelas del municipio, apenas había experimentado cambios desde su inauguración, allá hacia el año 2007. Hoy, se ha inaugurado la actualización más importante que se ha realizado a la exposición, con la apertura de una nueva sala dedicada al yacimiento.

         A la entrada de la nueva estancia encontramos la placa de inauguración, que ha descubierto el director de la excavación, Juan Manuel Rojas (que ha realizado personalmente el montaje), acompañado de la alcaldesa de Guadamur, en la que podemos ver el nombre que se recoge en la nueva cartelería del sitio; Guarrazar-Sorbaces, que es el nombre (Sorbaces), que aparece en una de las cruces votivas, (actualmente en el museo de Cluny), que, un tal Sonnica, ofreció a Santa María in Sorbaces, sin duda el nombre del lugar de un sitio en la antigüedad, probablemente un importante santuario, que, como parecen indicar todas las pruebas arqueológicas, podría ser el existente en el paraje de Guarrazar. 


    En la sala, de poco más de 20 metros cuadrados, se enseña una muestra de piezas originales procedentes del yacimiento, que enseñan, de manera muy didáctica, gracias a las cartelas e ilustraciones que las acompañan, determinados aspectos del yacimiento, que permiten entender al visitante, perfectamente, el significado, función o uso de los objetos y del lugar. Además, las vitrinas se encuentran situadas debajo de grandes paneles explicativos que tratan sobre los aspectos más relevantes del yacimiento (los retos materiales, el manantial sagrado o delubrum, la basílica de Santa María in Sorbaces, y la simbología concordante entre las piezas arquitectónicas y las coronas votivas donadas por los reyes). Enfrente se hace un recorrido por la historia del sitio desde el momento en el que empezaron las actuaciones modernas, su limpieza y adecuación, las actividades de difusión que se realizan en torno al yacimiento; de concienciación sobre el medio ambiente, didáctica y pedagogía, divulgación y reconocimiento social; dirigido a todos los públicos, pero en las que los niños tienen un papel destacado, ya que es de quién depende la conservación del planeta, y la preservación y valoración futura del patrimonio. 





        






    Un espacio pequeño y humilde, pero no por ello menos interesante, donde se ha condensado el conocimiento generado a través de las excavaciones que se vienen realizando desde hace tan sólo diez años, y lo que se ha hecho en el sitio en ese corto espacio de tiempo, que lo ha situado entre los yacimientos más importantes de Europa de este periodo. Y todo ello, gracias al esfuerzo, del Ayuntamiento de Guadamur, que realiza una pequeña aportación económica (grande para un municipio tan pequeño), y al trabajo y empeño de Juan Manuel Rojas (también económico), que, con sus palabras, transmite al público, de forma magistral, todo un torrente de conocimiento, convenciendo a todos, de que el verdadero tesoro, es el propio yacimiento, al que día a día, con su esfuerzo, está sacando del olvido secular, y colocándolo en el sitio que le corresponde a nivel europeo; un santuario de gran importancia en la antigüedad, originado en torno al agua sagrada del manantial, visitado por  reyes, y en cuya basílica se depositó el fantástico tesoro de Guarrazar.



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Conferencia "Guarrazar" (Juan Manuel Rojas Rodríguez-Malo)


I.Sánchez
Plataforma "Toledo.Sociedad, patrimonio y cultura"

Con motivo de la celebración de los 50 años del Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda (1969-2019), el Museo de Santa Cruz, junto a la asociación de amigos del museo “Museo de Santa Cruz ¡Vivo!”, ha organizado una serie de conferencias que se desarrollan entre el día 22 y 24 de octubre.

Juan Manuel Rojas Rodríguez-Malo. Conferencia Guarrazar. Museo de los Concilios. Iglesia de San Román


Hoy ha tenido lugar la conferencia impartida por el arqueólogo Juan Manuel Rojas, sobre Guarrazar. Como sabemos, desde hace unos cuatro años, J.M Rojas, excava el yacimiento visigodo y, además, se ha hecho cargo de la musealización y las visitas al mismo, generando un recurso de difusión patrimonial en el municipio de Guadamur, y por lo tanto en Toledo, que poco a poco va ganando en importancia, según las excavaciones arqueológicas avanzan documentando la relevancia que tuvo el lugar en su momento, y sobre todo gracias al esfuerzo personal de Juan Manuel. 

Un yacimiento, que según Rojas, había permanecido abandonado y olvidado prácticamente desde su descubrimiento, durante casi 140 años, debido a que las interpretaciones que se hicieron en los primeros momentos, argumentaron que las coronas votivas habían sido sacadas de sus basílicas originales en la ciudad de Toledo, en el momento de la invasión islámica, y escondidas en el lugar de su hallazgo, una pequeña ermita o iglesia sin importancia alguna, y por lo tanto que no llamaba la atención, y donde fueron descubiertas a mediados del siglo XIX.

Cartel a la entrada del yacimiento de Guarrazar


Esta interpretación ha perdurado casi hasta nuestros días, a pesar de que desde principios del siglo XXI, las prospecciones geomagnéticas realizadas por C.Eger, mostraban que el lugar tenía una importante entidad en término de estructuras en el subsuelo, estudios que, asombrosamente fueron ignorados.

Sin embargo, las excavaciones arqueológicas que empezó a realizar Juan Manuel Rojas, sacaron a la luz, al poco tiempo, restos que mostraban que el lugar del hallazgo de las coronas votivas,  donde excavó Amador de los Ríos en 1859 la tumba del presbítero Crispín, lejos de ser una pequeña iglesia o ermita, con un cementerio en su entorno, era un complejo de importantes dimensiones que incluía una basílica, monasterio,  sanatorio, y un posible palacio, todo ello surgido probablemente, en torno de un manantial o fuente sagrada, cuyos restos están saliendo a la luz desde hace pocos, con una estructura que tendría unos treinta metros.

Rojas ha insistido a lo largo de toda la conferencia de la importancia de los símbolos. De la necesidad para la existencia del complejo del símbolo que probablemente representaba el manantial, que debía estar ya allí, por lo que muestran los hallazgos recientes, en época romana, y del valor o importancia del sitio, para que los reyes, y otros altos cargos, hicieran allí sus ofrendas. En el caso de los reyes, probablemente, réplicas de sus propias coronas, en las que cada piedra, cada eslabón, o cada imagen, tenía un significado concreto, y no estaba allí colocados simplemente como decoración.

Excavaciones en Guarrazar. Foto de la página guarrazar.com


La entidad de los restos muestran la realidad, o aclaran, algo que era de difícil comprensión, como el por qué, durante un momento de crisis y de riesgo alguien había transportado unas coronas de inmenso valor a un lugar a diez kilómetros de Toledo, cuando podían, o era más lógico, esconderlas en un lugar más cercano, en la misma ciudad. La existencia de la basílica de unas proporciones monumentales, junto al resto de edificaciones, indica claramente que las coronas fueron enterradas allí, porque se encontraban en ese mismo lugar, es decir, porque los oferentes las habían depositado en la basílica, donde debían, posteriormente al acto, colgar a la vista de todos.

En varias diapositivas ha mostrado y explicado la reconstrucción virtual que se está realizando de la basílica, cuya monumentalidad viene claramente expresada por la comparativa entre la altura de la representación de una persona con la altura de la nave central. Las basas de las columnas que han aparecido han servido de referencia para realizar los cálculos de sus dimensiones, y la recreación virtual resulta magnífica para poder imaginarse el edificio, donde la luz entraba y probablemente se reflejaba en el suelo de mármol.

En este contexto, el arqueólogo pedía que nos imagináramos el acto de ofrenda. Probablemente habría unos festejos que durarían varios días, a los que llegarían muchas personas desde distintos lugares, y se hospedadían en el lugar. El rey se alojaría en esos días en su palacio en el mismo complejo, y el día señalado realizaría la ofrenda en un gran acto al que asistirían todos los nobles y altos cargos de su reino. Con toda seguridad Recesvinto y Suintila, por lo menos, estuvieron allí, en persona. Podemos imaginarlos caminando por la nave central, con la corona en la mano, ofreciéndola, y mostrando su sumisión, puesto que el simbolismo de las piezas de la corona significaban el reconocimiento y coronación de Cristo por encima del propio rey. Una forma de legitimar su poder, como han hecho otros muchos monarcas a lo largo de la historia, a través de la religión.

Los textos muestran, al parecer,  que, además, el palacio que existía en ese lugar sirvió de retiro a un rey. No se sabe cuál, pero que  muy probablemente abdicó, y se retiró a morir asistido por los monjes en ese sitio, porque lo consideraba sagrado. Su enterramiento, es probable, que también tuviera lugar en este lugar, aunque es difícil que pudiera encontrarse ahora su enterramiento,  debido a que a lo largo de los años, desde el momento del descubrimiento de las coronas, se produjeron daños importantes.

En definitiva, una magnífica conferencia, que ha llenado la sala que habían preparado los organizadores en la misma nave central de la iglesia de San Román, rodeados de piezas visigodas por todas partes, y la magnífica reproducción de las coronas votivas de Guarrazar, que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional, una mínima parte de las que, al parecer, pudieron haber aparecido en su momento, y que habrían superado la veintena, la mayor parte desmontadas y vendidas, en lo que es otra historia que por sí misma serviría para otra o más conferencias.  

Para saber más sobre Guarrazar: