Vega Baja. El cementerio islámico de la UA 34. Enfermedad y solidaridad social

 Os traemos un pequeño resumen de un artículo publicado recientemente por Arturo Ruíz Taboada e Isabel Molero Rodrigo, y que nos parece muy interesante: "Arqueological evidence for Pott's disease on historical populations: Tomb 05 at the Roman Circus maqbara as an example of social solidarity (Toledo, Spain)". Trata del estudio de un individuo enterrado en el cementerio islámico del Circo Romano, que estaba afectado, posiblemente, por la "Enfermedad de Pot", o tuberculosis vertebral.


Recorte de un plano del artículo con la ubicación de las actuaciones
Durante los trabajos arqueológicos previos a la construcción de cuatro bloques de viviendas en la Unidad de Actuación 34, en Vega Baja, se descubrió parte de la maqbara (cementerio) islámica que se encuentra en el Circo Romano y sus alrededores. Los investigadores localizaron un muro de 34,62 metros, y entre 0,70 y 0,79 metros de ancho, que pudo haber sido uno de los límites del cementerio, en este caso, el extremo nordeste, y 52 tumbas, cuya demarcación exterior se había perdido, pero que sin embargo conservaban el revestimiento vertical en forma de bloques de piedra, tejas curvadas, madera, piedras de pequeño tamaño y fragmentos de ladrillos.


El rito funerario islámico establece que el difunto debe enterrarse mirando a La Meca. El cadáver se sitúa en el fondo de la fosa, normalmente sin ajuar, sólo envuelto en un sudario. La posición suele ser decúbito lateral derecho con los miembros inferiores ligeramente flexionados. Los brazos cruzados al frente sobre la región púbica y la cara al sureste.

La mayoría de los individuos enterrados tenían una edad estimada entre los 16 y 24 años, aunque, en este caso, 21 de las tumbas eran infantiles. Las fechas que han aportado los análisis de carbono 14 calibrado las sitúan entre el año 664-770, hasta el 863-984, antes del presente (1950). 

La tumba que ha llamado la atención de los investigadores es la 05, que se encontraba en el sector "a" de la intervención Se trataba de un individuo del sexo masculino, de entre 20 y 24 años, que presentaba daños esqueléticos compatibles con una posible tuberculosis que le afectaba a la columna vertebral. Esta enfermedad le habría provocado una curvatura de la columna, y por tanto una posición agachada o jorobada. La altura del individuo fue estimada entre 165 y 167 centímetros y, sin embargo, habría sufrido una reducción de esta, debido a la enfermedad, de entre 20 y 40 cm. El sujeto, además, sufría de hipoplasia dental, que es una enfermedad de los dientes que hace que estos tengan menos esmalte del normal, provocada por fiebre, malnutrición o enfermedad durante la infancia.  En este caso nos está indicando momentos de enfermedad aguda durante ese periodo de su vida.

La enfermedad es común en áreas de mala salud general, y en sociedades pobres, hacinadas y malnutridos. La dolencia, probablemente, le ocasionó dificultades respiratorias y otras molestias, de forma que debía tener problemas para realizar tareas como su propia higiene, alimentarse o trabajar. Las tareas diarias le supondrían una gran dificultad. 

Los datos llevan a los autores a ponen de relieve la idea de que en estas condiciones debió haber necesitado toda una serie de cuidados y atenciones, que sin duda se los proporcionaría el grupo o la familia, es decir, lo que estamos viendo es una probable solidaridad social, o cómo los parientes cercanos y el resto de la comunidad respondieron ante la enfermedad, cuidando de uno de sus miembros hasta la  muerte.