¡Váyanse a la mierda!

Cuarenta años expoliados, nosotros y nuestro río, cuarenta años, los responsables políticos, llorando lágrimas de cocodrilo. Mentirosos profesionales que sólo miran por su chiringuito. Ningún partido político nacional, regional o local ha tenido jamás intención de acabar con el trasvase. Han jugado con nosotros, los ciudadanos. Juegan a decirnos una cosa aquí, otra en Murcia y otra en España, mientras la cloaca a cielo abierto pierde cada vez más agua, y sigue contaminada hasta las náuseas. El Tajo se desangra, por el trasvase Tajo-Segura. Pero no sólo, nuestros "genios" dirigentes regionales que dicen oponerse al trasvase, están a punto de perpetrar otro expolio al río, llevándose el agua por la tubería manchega. Y eso sin contar con el agua del río destinada al sur de Madrid, o la mierda que se vierte al agua desde esta ciudad y desde Toledo. Les da igual el río, la calidad y la cantidad del agua, quieren que se acabe el trasvase a Murcia, sólo para trasvasar ellos el agua, para pescar votos en algún lugar de la Mancha profunda. 

Ante el borrador del Plan de Cuenca presentado esta semana, vistas las declaraciones al unísono de nuestros políticos regionales y locales, parece que ahora nos tenemos que olvidar de los 40 años de ignominia, en los que no han hecho nada, para adorarlos como genios de la política. Sin embargo, las plataformas y personas comprometidas con el río nos alertan de los defectos del plan, y la gran mentira que nos quieren colar, para que todo siga como siempre.

Y yo, no sé ustedes, pero yo me fío más de personas y organizaciones independientes que, aunque pequeñas, han demostrado su compromiso en la lucha a favor del río; que de una organización política que ha dado muestras de ser incapaz, o no querer resolver el problema, por tener intereses contrapuestos en las distintas regiones. Ni Page ni Tolón se plantan ante el gobierno con un órdago en condiciones: "o el trasvase se termina o dimitimos". Así de seria es la cosa y así deberían ser las actitudes. Pero no, hacen que lloran, se quejan en voz baja, y el primero quiere prolongar el trasvase hasta el fin de los tiempos llevándose el agua, ahora a La Mancha, sólo por intereses electorales. Por partidismo acérrimo, ahora, lanzan las campanas al aire, al unísono, para intentar sacar provecho político de un Plan que citan como la salvación, o el inicio de la salvación del río, cuando a tenor de lo que explican los que saben, no hace más que perpetuar la situación actual, es decir, es una birria para engañar una vez más a los ciudadanos, y que todo siga igual, con ellos gobernando. 

¡Váyanse a la mierda¡ No, no y no. Algunos no tragamos.

A propósito del artículo de Miguel Ángel Sánchez:


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